Historia de la fotografía Subterránea

La fotografía subterránea

 Los principios de las aplicaciones de la fotografía subterránea fueron expuestos por primera vez en el año 1893 por M. J. Vallot, que publicó un artículo denominado La Photographie des cavernes en el Bulletin de la Société Francaise de Photographie.

En el año 1903 el célebre espeleólogo Édouard-Alfred Martel publicó en París el libro La photographie souterraine. Se puede considerar como el primer manual de fotografía subterránea del mundo. En sus páginas se muestran diversas técnicas de la época, así como ejemplos relacionados con el manejo de las complicadas cámaras de gran formato, los objetivos y los sistemas de iluminación.

 

Balbino Sobrado

Foto: Balbino Sobrado

En el estado español Josep Maria Co de Triola realizó en 1907 algunas fotografías de la provincia de Barcelona, en las que se recogen aspectos de exploraciones realizadas en cavidades catalanas. Posteriormente allá por el año 1912, el alavés Balbino Sobrado realizó unas impactantes imágenes de la cueva de Mairulegorreta (Araba). Tal hazaña, no exenta de contratiempos y anécdotas, pudo llevarse a cabo gracias a una voluminosa máquina de placas (18 x 24), llegando al extremo de revelarlas en la misma cueva. En 1915 Luis Heintz realizó sus primeros trabajos sobre exploraciones subterráneas, publicando diversas fotografías en Espeleología. Geografía General de Euskal Herria.

A finales de la década de 1950, comienzan a aparecer una serie de espeleólogos que se dedican a la fotografía subterránea. Entre todos ellos podemos destacar a Félix Alabart i Vila, cuya obra es admirada sobre todo si tenemos en cuenta que utilizó una serie de técnicas y materiales que podemos calificar de artesanales, dada la limitación de medios de la época.

Felix alabart
Felix alabart

Entre los años 70 y 90 el mundo de la fotografía avanzó al mismo tiempo que la técnica en las exploraciones, y la aportación de nuevas tecnologías facilitó la labor a los nuevos fotógrafos exploradores. Por primera vez se podían ver imágenes artísticas y de acción, como las realizadas por Bernardo García, del Grupo Espeleológico Alavés, a -1.200 m bajo tierra, en la sima BU 56. 

En la década de 1990, prima la calidad de las imágenes, centrando la importancia de los trabajos en una buena iluminación, la composición y la belleza en las imágenes espeleológicas. Destaca por su calidad Iñaki Relanzón, que publicó en 1994 junto a Félix Alabart un manual de fotografía subterránea. En estos años se forman algunos grupos dedicados a la fotografía subterránea, como Espeleoimagen, cuyo trabajo se basa en la iluminación en grandes espacios. 

Victor Ferrer

foto: Victor Ferrer

 

A partir del año 2000 y con la nueva era de los píxel, nace un nuevo grupo dedicado a la fotografía subterránea digital, Flash Black Corb dirigidos por el catalán Víctor Ferrer. Destaca la calidad de sus imágenes en exploraciones a – 1.000 metros de profundidad en la sima GESM, en Andalucía.

 Actualmente, algunos fotógrafos como José Martínez Hernández, Valentí Zapater y el autor Jabier Les, se abren paso profesionalmente con la fotografía espeleológica, dejando sus imágenes en libros y revistas de aventura, paisaje y naturaleza.

Valenti Zapater

foto: Valenti Zapater

 


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