El arte del contraluz

Las fotografías más espectaculares suelen ser por norma general en Fotografía subterránea los contraluces, ya que reproducen la dureza del entorno con un contraste salvaje de sombras y luces. Si bien hemos hablado en más de un post de este asunto vamos a destacar algunos de los trucos utilizados para la confección de algunas imágenes, ya que el objetivo de este blog es enseñar, y como mejor se aprende es observando y analizando.

Cueando vemos una imagen, debemos centrarnos en ella, en como se ha realizado, cuantos flashes se han disparado y desde donde, que ubicaciones, y algunos aspectos más importantes de que forma se han disparado, a ras de suelo, a ras de pared. Agunos detalles que harán de nuestras imágenes auténticas obras de arte, al menos para nosotros que somos los primeros críticos de nuestro trabajo.

Analicemos entonces algunos detalles de estas imágenes. La primera toma es una cueva en el Karst de Sorbas. Almería, y en compañía de José Mª Calaforra me indicó que necesitaba una portada bonita para su tesis doctoral, así como algunos ejemplos geológicos de las principales cavidades. A José María que es muy buen amigo mío, le dije que había en esas cuevas algunas fotografías realmente bonitas y esta es una de ellas y es la que más destacó. Para hacerla ubiqué al espeleólogo sentado mirando al cristal, quería una imagen que diese tranquilidad así que dije foto horizontal y relajado el personaje. Ubiqué a mi lado izquierdo un operador de flash que dispararía a mínima potencia, creando una cálida luz suave en la parte izquierda del fotograma en donde se aprecian unas estalagmitas y otro operador de flash dispararía dos antorchazos de flas creando un fuerte contraste y el contraluz. Para ello se tumbó en el suelo y observe con dos pruebas que el flash del contraluz no destelleaba en el eje óptico de la cámara al flashear al posador, ya que el flash se dirigía a su tronco superior.

La siguiente imagen fue de casualidad, estabamos trabajando en un reportaje fotográfico en Cuba en el complejo de Santo Tomás seguramente el más espectacular de la isla en cuanto a formaciones. Después de 8-9 horas de reportaje me dice mi compañero hoy día fallecido Jose Zuazua, ¿Porqué no sacas una foto en esta galería? al principio no me motivó mucho pero al entrar Jose en la zona de penumbras, vi el efecto que hacía la luz de carburo en la roca y rápidamente vi la foto. Quería un contraluz para observar la negrura de la masa calcárea y los scallops como forma sinuosa. Sólo estabamos tres personas así que a un operador de flash le puse a escaos 4 metros del posador y se escondió por suerte, en un recobeco que hacía la roca, disparando 3 flashes, uno a sus pies, otro al medio y otro a la zona superor del posador. A Jose   le dije que dejara la luz de carburo a la mínima expresión para que no quemara la imagen final con colores muy rojos debido a este tipo de iluminación. Desde la cámara disparé un flash suave a su espalda para que se vislumbraran los colores del buzo pero mi interés era que destacara la roca, así que lo puse a la mínima expresión.

La última imagen es la espectacular Cueva de Los Cristales en el complejo de Santo Tomás. Cuba.
En este caso Coco nuestro guía local me enseñó unos espectaculares cristales que brotaban de las paredes y le dije vamos a fotografíar este espectaculo y quiero que salgas tu en la foto, ya que el chico con ese “bigochicho” quedaba como más exótico. Se trata de una fotografía compleja por la blancura de los cristales así que decidí usar, no mi instinto, si no lo más práctico un flashímetro para medir la luz de los flashes y que no se quemaran los tonos blancos. Dispuse para esta imagen a 4 operadores de Flash uno a contraluz disparando desde la zona inferior de su espalda  a 3 metros iluminando suavemente los cristales. Otro operador de flash dispararía desde la parte derecha frontal, casi de lateral para conseguir mitigar las sombras del contraluz. Otro desde la zona inferior derecha para producir efectos de rugosidad en el buzo y no quedase una imagen muy plana. Por último el otro en la parte frontal izquierda a ras de pared para “matar” las sombras de todos los flashes. El resultado, una fotografía de estudio pura y dura, equilibrada y con toque caribeño.


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